¿Dónde termina la sátira y comienza la ofensa? Para un juzgado penal de Jaén, en el momento mismo en el que se intercala iconografía religiosa y arte. Un joven de la ciudad tendrá que pagar 450 euros en forma de multa por haber subido a Instagram un fotomontaje donde sustituía la cara del Cristo de la Amargura por la suya propia.

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