La incomodidad en el cine se ha convertido en sello personal de algunos cineastas, desde Michael Haneke hasta Yorgos Lanthimos, y su uso y abuso no es (no siempre) arbitrario. Estas películas hablan de realidades muy diversas, ya sea de forma explícita o alegórica, y si logramos rascar bien en sus provocaciones encontraremos reflexiones aún necesarias en nuestra sociedad contemporánea. Quedáis avisados: son crudas y desagradables. Aunque… ¿no lo es siempre la verdad?

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