Rachel Lauren, que tiene tres hijos sanos, descubrió que estaba embarazada nuevamente. Empenzó a tener calambres, fue al baño y perdió una gran cantidad de sangre. Los médicos confirmaron que había abortado. Lauren no es la única preocupada de que el agua envenenada de la ciudad. Los investigadores que estudian la crisis del agua descubrieron recientemente un alto número de muertes fetales y menos embarazos en Flint desde abril de 2014, que es cuando la ciudad cambió su suministro de agua para usar agua del río Flint contaminado.

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