Tienen más dinero que los Rockefeller. Unos 14.000 millones de dólares, según Forbes. Catorce veces más que el Chapo Guzmán, jefe del cártel de Sinaloa. Solo que el producto que fabrican los Sackler se vende en las farmacias. El OxyCodin que ellos crearon es una sustancia que presuntamente ha enganchado primero, y matado después, a más de 200.000 norteamericanos desde 1995. ¿Cómo han podido utilizar su prestigio para crear varias generaciones de adictos, con la complicidad de médicos y autoridades sanitarias?

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