Ana Garrido denunció la Gürtel en enero de 2009 pero llevaba ya un año viendo cosas, y nos confesaba que varios trabajadores del Ayuntamiento Boadilla enviaron cartas a Esperanza Aguirre porque pensaban que no era conocedora de lo que estaba pasando allí. Al preguntarle si mereció la pena, Ana Garrido aseguró que “he vivido en una casa de okupa calentando la comida en la calefacción central… Pero a pesar de todo yo lo volvería a hacer. Porque no se ser de otra manera… Me podía haber subido a la rueda y hubiera sido más fácil…”.

Ver noticia original ➥