Investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson de Harvard (SEAS) han desarrollado una nueva técnica para exprimir la luz infrarroja en espacios ultraconfinados, generando una antena a nanoescala intensa que podría usarse para detectar biomoléculas individuales. Los polaritones se puede usar para detectar cantidades muy pequeñas de materia. Los nanodiscos que crearon se podrán usar para, por ejemplo, detectar muchas sustancias peligrosas, como el formaldehído, una vez se hayan optimizado para ello.

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