El joven fue ingresado en un hospital pero los médicos aseguraron que no podían hacer nada por salvarle la vista. Mi padre primero estuvo de acuerdo. Pero, tres horas después, mi padre y mis cuatro hermanos me llevaron a una habitación donde me ataron a una cama y empezaron a sacarme los ojos", relató el joven, que intentó disuadir en vano a los familiares, que usaron una cuchara y un cuchillo para imponer su castigo. Después de que le sacaran los ojos, les suplicó que lo mataran, a lo que su padre se negó para que fuera un ejemplo para otros.

Ver noticia original ➥