Ir a 130 Km/h en un tramo de 50 puede que empiece con risas, pero es fácil que acabe en lamento. Un ejemplo es una carretera cerca de Gijón, que ya es uno de los lugares habituales de carreras ilegales. Pero en la ruta por la conducción temeraria española hay muchos más puntos negros, como la carretera secundaria de montaña en Ormaiztegi, Guipúzcoa. Allí, hay algunos que se juegan no solo su vida, sino también la de los demás. En Sevilla, la zona de la Cartuja ha sido durante meses punto de reunión

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