En el borrador de la orden se incluyen infografías que muestran cómo se debe lucir el pelo, la barba o el bigote. Se acompaña también de un modelo de declaración jurada en la que los guardias civiles que tengan tatuajes en su cuerpo antes de la aprobación de la norma deben precisar en qué lugar se encuentra exactamente, cuál es la descripción y el tamaño y puedan incorporar una imagen, como paso previo a cubrirlos “mediante apósitos o vendas de compresión que tengan un color similar al de la propia piel o del uniforme” o “maquillaje".

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