"Este Sant Jordi probemos de evitar las flores kilométricas y hagamos una apuesta por las rosas locales. Los productores del Maresme nos lo agradecerán. También hay rosas ecológicas y de comercio justo. Además, pensemos si podemos coger alguna de un rosal que tengamos cerca o adquirir rosas pintadas, recicladas o hechas con materiales naturales. También podemos optar por rehuir el cucurucho de celofana que las envuelve y optar por cucuruchos de cartón o de madera."

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