Santander quiere que la administración pública y los tribunales diferencien entre el antiguo Popular y el "nuevo Banco Popular", para que su nueva filial no pague ninguno de los platos rotos del pasado.En un escrito de 45 páginas al que ha tenido acceso Vozpópuli, el grupo presidido por Ana Botín alega ante la CNMV que no es su cometido pagar la potencial multa de 1 millón por fallos en la prejubilación de Ángel Ron y Francisco Gómez, que avanzó ayer El Mundo.

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