Trevicia Williams se levantó el 17 de octubre de 1983 sin saber que ese día, a sus 14 años, su vida cambiaría para siempre. Como cada mañana, asistió a clase en su escuela de Houston (Texas), donde cursaba noveno. Su madre la recogió a la salida. “Hoy te vas a casar”, le espetó. La llevó en coche al juzgado, firmó en su nombre y la dejó con un hombre de 26 años, un ex convicto con delitos sexuales que la acabaría maltratando. Un año después quedó embarazada. Todo legal. Hasta que no cumplió 18 no pudo divorciarse.

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