Al igual que los manifestantes de los años 60 poniendo flores en los cañones de las armas, hoy en día hay gente que sabe que la mejor forma de luchar contra el odio es con amor, belleza y creatividad. Ibo Omari es una de esas personas. A través de su ONG Die kulturellen Erben (La herencia cultural), comenzó el proyecto Paintback, una campaña para convertir los símbolos y eslóganes de odio en las calles en algo divertido y artístico.

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