En el siglo XIX, lo cool era que todos tus libros fuesen del mismo tamaño y tuviesen las mismas tapas, por lo que se encuadernaban los libros de forma personalizada y también se recortaban los libros que no encajaban con la medida que se usaba.En las bibliotecas medievales los libros solían estar apoyados en las mesas o en los pupitres. Eran libros muy pesados, que no se esperaba mover de un lado a otro. Los libros solían estar en posición horizontal…

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