esde 2014, año en que marcaron mínimos, hasta 2017, los precios de los alquileres se han disparado un 25% en toda España. El incremento es especialmente significativo en ciudades como Madrid y Barcelona, con aumentos del 33% y del 54%, respectivamente. La dinámica del mercado se está volviendo contra los inquilinos, pero también contra los caseros, puesto que la morosidad de aquellos no deja de crecer.

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