Las élites del Franquismo diseñaron una compleja operación administrativa que implicó a varias instituciones del Estado para que el dictador y su esposa, Carmen Franco, pudieran hacerse con la Casa Cornide, un palacete del siglo XIX situado en la zona vieja de A Coruña, tasado ahora en millones de euros, y que hasta entonces era de propiedad pública.

Ver noticia original ➥