Todo se iba a resolver con una casilla. Al menos es lo que creía el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ahora en el cargo del Departament d’Ensenyament de la Generalitat desde la aplicación del artículo 155. De Vigo propuso en febrero de este año incluir una casilla en la que los padres eligieran en las preinscripciones para el curso 2018-2019 si sus hijos iban a ser educados en castellano o en catalán. Pero la iniciativa finalmente no ha sido implementada. ¿Qué ha pasado en la última batalla lingüística en torno al al catalán?

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