El sistema de partidos combinado con el desprecio a Montesquieu,malformación política presente desde la Transición,actúa como un filtro inverso que deja fuera del poder a los mejores..El partido se convierte en una empresa del Estado donde el líder es el jefe y sus antiguos amigos son los empleados. ¿Y qué quiere una empresa? Tener muchos clientes para conseguir beneficios.. el jefe de un partido controla el partido, el legislativo y el ejecutivo si tiene mayoría absoluta; y tras alguna concesión política y/o económica al jefe de otro partido

Ver noticia original ➥