Juli Briskman iba en bicicleta por una carretera de Virginia el mes pasado, cuando topó con la comitiva presidencial. Al pasar, no pudo contenerse y lanzó repetidas peinetas a Trump, cuyas políticas detesta. Un fotógrafo de la comitiva colgó la instantánea en las redes sociales, que auparon a Juli como heroína nacional, aunque también recibió amenazas. Briskman presumió de ello y poco después fue despedida de su empresa, contratista federal, alegando que haber puesto su gesto obsceno en Twitter y Facebook iba contra la política de la empresa.

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