El sistema de pilotaje autónoma MapLite (que está desarrollando el laboratorio Csail del MIT) prescinde de los mapas tridimensionales que utilizan la mayoría de los coches autónomos para determinar por dónde ir cuando circulan sin conductor. En su lugar MapLite se vale únicamente del radar láser (lídar) y del GPS para “suponer” por donde discurre la carretera o el camino. Con esa información el vehículo calcula en tiempo real cuál es la trayectoria más probable que debe seguir el vehículo. En español: bit.ly/2I3rOP2

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