Barcelona, Palma, Valencia o Madrid son algunos de los territorios que con mayor intensidad viven (o padecen) el éxito creciente de plataformas de alquiler turístico como AirBnB en España. Dirigidos sus ayuntamientos, o comunidades autónomas en algún caso, por los llamados "gobiernos del cambio" (en los que suele participar Unidos Podemos o sus confluencias), parecen decididos a a regular la proliferación de pisos para viajeros.

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