El vallisoletano que en febrero de 2017 efectuó varios disparos con un fusil de asalto Kalashnikov desde su casa y alcanzó a tres turismos, entre ellos un taxi, y la fachada de un colegio próximo se ha conformado este martes con una condena de cinco años y un día de cárcel, frente a los ocho que inicialmente solicitada el Ministerio Fiscal. El encausado, J.J.B, se ha reconocido autor de un delito de depósito de armas de guerra y de otro delito continuado de daños

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