Entre las agresiones y vejaciones que la mujer ha confesado, hacía ingerir a los bebés la comida que vomitaban y encerraba a oscuras en el baño durante al menos dos horas a seis bebés que tenía a su cargo. La mujer ha reconocido ante el juez que encerraba a los pequeños, de entre 10 y 30 meses, en el baño, a oscuras y amarrados en las tronas, y que les dejaba llorar allí al menos dos horas. También ha confesado más agresiones, como que les sentaba en la taza del váter durante más de una hora cuando se orinaban encima.

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