Tras la disponibilidad de hace casi 1 semana del parche Meltdown en Windows 10 para subsanar la vulnerabilidad encontrada en los procesadores Intel lanzados desde el año 2007, ahora esa se completa con una nueva actualización a nivel de microcódigo que los fabricantes de placas base están comenzando a lanzar en forma de una actualización de BIOS, por lo que es ahora cuando hay que mirar realmente cual es el impacto en términos de rendimiento en los juegos.

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