"Lo que Puigdemont ha propuesto mediante Joaquim Torra comporta instalarse en el autoengaño colectivo y la ficción. Insistir en el supuesto e inexistente mandato del 1 de octubre es olvidar que éste se fundamenta en unas leyes, aprobadas el 6 y 7 de septiembre, que no están vigentes. Es obviar que el 1 de octubre fue todo, menos un referéndum con capacidad de vincular a la sociedad catalana. Entre otras cosas, porque más de la mitad de la ciudadanía no lo reconoce como tal y no se siente vinculada".

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