Durante la semana pasada, el Banco Central turco logró frenar la caída libre de la divisa con una fuerte subida de los tipos de interés. Pero la medida no logró detener la caída libre del mercado de renta variable de Turquía y -mucho más peligroso- el colapso de la calidad crediticia de los bancos turcos.Cuando el crédito griego colapsó, la economía se contrajo un 25%. En el caso de Turquía, una contracción económica global del 10-20% es bastante posible. Las consecuencias políticas de un desastre económico de esa magnitud son difíciles

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