Mantiene Cifuentes el gesto del agravio reclamando que sean los otros los que justifiquen la anomalía.La ética está ausente del discurso que emplea,quien considera normal que le ofrezcan condiciones especiales,no sabemos bien por qué.De nuevo los ‘malos’ son quienes plantean tales prebendas,la participación de la receptora es por lo que traslucen sus palabras absolutamente inocente,recordando esa expresión de las abuelas y de los aprovechados:“Yo si me lo dan,lo cojo".La pregunta es: ¿y por qué se prestó a ello? ¿a cambio de qué?..

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