No tener un convenio que obligue a tener condiciones homogéneas acaba redundando en una desigualdad muy elevada dentro del grupo, y conduce también a que muchos empleados, y sobre todo empleadas, acaben trabajando en precario. “Las condiciones laborales de algunos trabajadores y trabajadoras, son lamentables. Tenemos gente trabajando 8, 12, 14 horas a la semana, con sueldos que no permiten llegar a fin de mes. Y eso en la empresa de uno de los hombre más ricos del mundo”, afirma Carmiña Naveiro. Está empleada desde hace años en una tienda

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