1.200 policías fueron movilizados en Japón, en una impresionante operación para hallar a un ladrón que se fugó de una prisión abierta. Tatsuma Hirao se fugó del centro penitenciario de Matsuyama, un "establecimiento abierto" en el que los detenidos pueden desplazarse libremente. "Confiamos en ellos, creemos que son capaces de controlar sus deseos de evasión", explicó un responsable de la prisión. Tras la fuga un vehículo fue robado, un vecino relata haber encontrado una nota en la que se indica: "Tomo prestado su auto, pero no lo voy a dañar".

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