Quien mandó a la policía ahí lo hizo porque había discutido con otro jugador de Call of Duty por 1,50 dólares. Un tercer usuario le dio la dirección de Finch, que no era la persona con la que había discutido. De hecho, Andrew Finch, de 28 años y padre de dos hijos, ni siquiera jugaba con videojuegos. No se sabe quién dio la dirección al "bromista" ni con qué motivo lo hizo, pero parece ser que le hizo creer que era la persona con la que había discutido.

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