En la madrugada del 7 de julio de 2008, cuando Pamplona celebraba en día grande de las fiestas de San Fermín, Diego Yllanes mató a su compañera de trabajo. Menos de diez años después puede decir que es libre. Él tenía 27 años y estaba cursando el MIR cuando conoció a Nagore Laffage. Meses más tarde acabó con su vida. Ahora pasea por la calle con la libertad de su lado y la oportunidad de ejercer su profesión como médico psiquiatra. El mismo hombre que pegó y mató a Nagore ya puede trabajar en el ámbito de la salud mental.

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