“Troya” recaudó en todo el mundo casi quinientos millones de dólares. Una cantidad que la hizo rentable y que dejó satisfechos al director y los productores. Los actores cobraron sus millonarios sueldos, los inversores aumentaron sus cuentas bancarias y los amantes del cine de acción disfrutaron de casi dos horas de músculos y golpes de espada en la gran pantalla. Todo el mundo satisfecho, con excepción de los amantes de Homero, que vieron los versos del poeta de poetas prostituidos para dar lugar a una cinta infame.

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