Espía, agente doble, converso al Islam, políglota, traidor, afrancesado, caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalem, botánico, astrónomo, geógrafo, estratega militar, matemático… Mucho se dijo de Domingo Badía, tal vez todo cierto, o tal vez solo parte de ello. Disfrazado de príncipe árabe recorrió los países islámicos hasta La Meca, y sobrevivió. Bajo el seudónimo de Ali Bey se infiltró en las cortes musulmanas en una misión encomendada por Manuel Godoy . Dos siglos después aún se desconocen las causas de su muerte.

Ver noticia original ➥