En 1983, miles de empleados de la industria estatal iban a perder sus puestos de trabajo a cambio de entrar en una dudosa bolsa de empleo que financiaba la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea), por ello, durante ese año en España se sucedieron las manifestaciones y una fuerte represión estatal a través del estado policial bajo el mandato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).