…Lo cuenta Javier García Martín, un barcelonésque ha visto de cerca tantas veces la muerte ajena, que al final ha quedado seriamente afectado. Javier pensó en quitarse la vida porque era conductor de metro en Barcelona y ha tenido la desgracia de que se le han suicidado ocho personas arrojándose a su convoy. Fue entonces cuando dijo basta. Fue entonces cuando entró en una profunda depresión que le llevó a engordar casi hasta los 150 kilos, a no tener ganas de vivir y a pensar seriamente en el suicidio. Fue entonces cuando dejó de conducir.

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