"A los Jordis no se les puede imputar ni malversación ni desobediencia ni tampoco prevaricación. Nos encontramos con unas personas que no pueden ser acusadas y surge la necesidad de imputarles un delito de sedición"."Los delitos de odio nacen para perseguir los delitos de homofobia y de racismo básicamente, no hay más particularidades. Lo que es sobrecogedor es que esto tenga ahora una instrumentalización para perseguir otro tipo de conducta"."Aunque la opinión pública tiende a pensar que los tribunales ceden mucho a las posiciones políticas

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