Es terrible que, desde la universidad, se enseñen ciertas teorías y metodologías cuya evidencia científica las ubica por detrás de las que se conocen desde hace décadas, si no siglos. Supongo que proclamar que la base de una enseñanza exitosa es un profesor que sepa lo que dice y lo explique bien, unos alumnos que escuchen para entender y trabajen comportándose con educación y unas familias implicadas en la educación de sus hijos que refuercen la figura de sus educadores, no vende porque es lo que se ha sabido siempre.

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