La proporción es de 2,3 cotizantes por beneficiario, la más pobre en casi dos décadas pese a que 2017 fue un año récord de empleo. El incremento de la afiliación media a la Seguridad Social en más de 600.000 personas en 2017, después del mejor mes de diciembre desde 2005, es una gran noticia, primero para aquellos que encontraron un empleo, pero también para el sistema público de pensiones. Ello significa que, dado que el sistema español se caracteriza por ser contributivo y solidario, hay muchas más personas que aportan a la caja común

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