La primera nevada del año ha cogido al Gobierno tan ocupado en la tarea extraordinaria de salvar la unidad de España,que no había tenido tiempo de hacer su trabajo más ordinario.Al final,nos hizo falta el Ejército,pero no para sofocar el desafío independentista sino para rescatar a conductores de la nieve.Que nos les cuenten otra vez la milonga de la excepcionalidad.Se trataba de una nevada y un temporal tan previsible que no le habían puesto ni nombre.Lo único excepcional se halla en el nivel de ineptitud de un Gobierno que sólo sabe decretar

Ver noticia original ➥