Ningún tratamiento curará la cirrosis o reparará las cicatrices en el hígado que ya se han producido, el tratamiento solo puede prevenir o retrasar el daño hepático siempre y cuando el diagnóstico sea dado en un estadio muy temprano del mal. No obstante, ahora la función hepática única de un anfibio sudamericano, el Siphonops annulatus —conocido por estos lares como culebrita tapiera, anillada excavadora o tapiadora— podría otorgar la llave a una cura para este mal, según un nuevo estudio publicado en Journal of Anatomy.

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