“Quien desprecia la vida hasta el punto de maltratar o abandonar a un animal, habitualmente también despliega su instinto agresivo contra una mujer, los hijos, menores, ancianos, vecinos u otros ciudadanos a los que considera inferiores”. Con estas palabras, la juez Pilar de Lara, titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Lugo, acaba de dictar una orden de alejamiento de dos vecinos con respecto a Katalina, una perra.

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