Está situada en la localidad de Hole, con una población de unos 7.000 habitantes, y consiste en unas farolas que bajan su potencia cuando nadie circula por la carretera. Cuando un coche empieza a circular por la carretera, las farolas vuelven a su potencia máxima. Y cuando el coche se va, vuelven a reducir la luz. Todo gracias a una solución sencilla pero efectiva.

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