Chaplin nunca llegó a desvelar sus métodos de filmación, ya que según argumentaba, sería como si un mago arruinara su propia ilusión. Tampoco solía escribir guiones completos hasta que comenzó a hacer películas sonoras, y era habitual que sus producciones se retrasaran. Si no se sentía con ideas, Chaplin se tomaba un descanso, parando la filmación varios días y manteniendo el estudio listo para cuando le volviera la inspiración, una forma de mantener el riguroso perfeccionismo que buscaba para todas sus películas.

Ver noticia original ➥