El paso por la vivencia de un conflicto no solamente produce cambios en los rasgos físicos, si no que los cambios en las expresiones son evidentes al ver estas imágenes. Mientras en la primera serie de fotos percibimos incertidumbre, nerviosismo y un cierto temor en los ojos, en las segundas fotos (realizadas durante en combate) las miradas se endurecen y la actitud general se torna desafiante.

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