Gina Haspel, más conocida en la prensa norteamericana como "Gina, la torturadora" y candidata del presidente Donald Trump para ocupar la jefatura de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), aseguró este miércoles ante el Congreso de su país que no reanudaría "nunca jamás" aquellos interrogatorios sangrientos que ella misma dirigió personalmente. De esa manera, esta suerte de "mujer monstruo", trató de aplacar las duras críticas que recibió durante su recepción congresual.

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