Y seis años después los trabajadores españoles siguen sin conocer cuál será el importe de su pensión futura. Al menos la inmensa mayoría. Y eso que fue una de las medidas que quedó recogida en la Ley de 2011 para la reforma de la Seguridad Social. Con ello se pretendía ofrecer a los ciudadanos una estimación del dinero que ingresarán cuando les llegue la edad del retiro, fundamentalmente para que dicha cantidad no les pille desprevenidos y, en caso de considerarlo necesario, puedan ahorrar con un plazo suficiente para acumular el capital.

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