El negocio de la muerte reporta pingues beneficios a unos pocos que están haciendo su agosto a pesar de que el sector está liberalizado. Cada día, 1.120 personas mueren en España. En total, más de 400.000 cada año y los “clientes” de las funerarias crecen al ritmo de una población envejecida. No es extraño que el sector funerario aguante bien las crisis y que, en los últimos meses, haya vuelto a atraer el interés de inversores tan conservadores como los fondos de pensiones.

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