La vida es bella, de Roberto Benigni, es un monumento a la mentira piadosa. Muestra los campos de exterminio nazis desde la perspectiva de un padre que se desvive por ocultar a su hijo, mediante un juego retorcido, el horror del Holocausto. Lo que poca gente sabe es que aquí, en España, ocurrió un episodio parecido durante la Guerra Civil. El verano de 1936 se iba a convertir en un ejercicio de inventiva, amor y supervivencia para los profesores republicanos de las Colonias de la Institución Libre de Enseñanza, que habían viajado a San Vicente…

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