La cuestión de los impuestos que pagan los bancos siempre es controvertida, porque en los últimos años su factura ha bajado tanto que, en muchos casos, ni siquiera pagan sino que cobran de Hacienda (impuestos negativos). Esto se debe a que los enormes saneamientos (provisiones) acometidos durante la crisis por valor de unos 300.000 millones no eran deducibles, sino que generaban unos créditos fiscales para reducir la factura en el futuro (los famosos DTA, ‘Deferred Tax Assets’). E

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