Políticos mediocres. Políticas soeces. Desprecio por los más débiles. Medios de comunicación serviles. Ejemplo de Totalitarismo Invertido. Todo en aras de defender un statu-quo que solo benefician al 1% más rico. Porque ellos se lo “merecen”. Ese 1% ha encontrado un aliado inesperado, sobre todo en esa franja de la población cuyo núcleo duro son los mayores de 54 años. No saben ni la que nos espera cuando estalle la madre de todas las burbujas. Y eso que solo ha asomado la patita.

Ver noticia original ➥